25/1/11


Sus palabras se clavaron en mi mente como un cuadro de advertencia, bloqueando mis palabras y pensamientos, miraba un espejo frente a mi, mi lado más perverso y oscuro dejando de sentir para vivir… sobrevivir.  

Quisiera no sentir nada.

En unos minutos fotografié una historia de dos para guardarla en un folder impermeable anti tormentas y desastres,  solo escuchaba un  no sé  a mis interrogantes y todo se volvió silencio, podía yo, pensar en nada, quise entender, creí  ser capaz de saber, de comprender. 

Tú no entiendes nada.

Llegaremos al  punto máximo, al clímax del enfrentamiento. Nuestro mar en ese momento solo azotaba  maretazos de palabras, no digas la última frase. Si te vas puedes estar tranquilo, yo estaré bien…  Entonces debo irme por que ahora no lo estas.

Quédate

Todo es verdad, que antes de ti no había nada, que antes de ti yo no era igual, que antes de ti todo era distinto, que hoy por ti puedo amar. 

Volveré.

2 comentarios:

Pilar dijo...

Que alegría leerte de nuevo.

Y si no me equivoco, contento.

Un beso

Juanma dijo...

Pues vuelva...
Opino lo mismo que Pilar.
Fuerte abrazo.

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